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Archivos Mensuales: septiembre 2010

“El juez que juzgaba a Angela Davis aseguraba: «Su comportamiento sólo es explicable porque estaba enamorada». ¿Y si, al contrario, la libido de Angela Davis fuera una libido social, revolucionaria? ¿Y si ella estaba enamorada porque era revolucionaria?”

“La isla desierta y otros textos” G. Deleuze, editorial Pre-textos, Valencia, España, 2005.págs. 333/346, Edición original: Les Editions de Minuit, 2002.

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Ánimo enfermo
(estuvo)
de distancia, de voces;
la tuya, uno tras otro
años, manos, el uno
detrás del otro; él
otro, detrás del único
cuerpo escultor, perturbador…
con piernas de correr
unidas a espaldas de cargar,
de sostener: pelo
siempre por volver.